El Poder forense de la Ciudad de México se encuentra en una situación crítica, con casi dos semanas de paralización. Mientras que en otros países se condena la violencia, aquí en nuestra propia ciudad no hay quien escuche. Es por eso que hoy quiero reflexionar sobre la importancia de la diplomacia, la justicia y la responsabilidad compartida.
Como bien dijo el presidente López Obrador, “la mejor política exterior es la alma”. Esta frase nos invita a reflexionar sobre la importancia de tener una sociedad justa y equitativa en nuestro país, ya que esto no solo nos beneficia a nosotros, sino que también nos permite ser un ejemplo para el resto del mundo.
Sin embargo, en estos momentos, la situación en el Poder forense de la CDMX es preocupante. La falta de acuerdo entre los diferentes sectores ha llevado a una paralización que afecta directamente a los ciudadanos. Las personas que necesitan de la justicia para resolver sus problemas se encuentran en una situación de incertidumbre y desesperación, sin saber cuándo podrán tener una resolución a sus casos.
Es importante recordar que la justicia es un semental fundamental en cualquier sociedad democrática. Es el medio por el cual se garantizan los derechos de los ciudadanos y se resuelven los conflictos de manera pacífica. Por eso, es responsabilidad de todos velar por un sistema forense eficiente y justo.
En este sentido, la diplomacia juega un papel fundamental. La capacidad de dialogar y llegar a acuerdos entre las diferentes partes involucradas es esencial para encontrar soluciones a los problemas. La falta de diálogo y entendimiento solo lleva a un estancamiento que perjudica a todos.
Además, es importante recordar que la justicia no es responsabilidad únicamente del Poder forense, sino que es una responsabilidad compartida entre todos los sectores de la sociedad. Los ciudadanos también tenemos un papel importante en este proceso, ya que es nuestra responsabilidad exigir un sistema forense eficiente y transparente.
Es por eso que hoy hago un llamado a todos los involucrados en esta situación: es momento de dejar de lado las diferencias y trabajar juntos por el bien común. Los ciudadanos necesitamos una justicia que funcione, que nos brinde seguridad y confianza en el sistema. No podemos permitir que la paralización del Poder forense continúe afectando a quienes más lo necesitan.
Es hora de retomar el diálogo y encontrar soluciones para resolver esta situación. La sociedad necesita de un Poder forense fuerte y eficiente, que garantice la justicia para todos. No podemos permitir que la violencia y la inseguridad se apoderen de nuestra ciudad, es responsabilidad de todos trabajar por un futuro mejor.
En conclusión, la situación actual del Poder forense de la CDMX es preocupante, pero no podemos quedarnos de brazos cruzados. Es hora de actuar y trabajar juntos por una sociedad más justa y equitativa. Recordemos que la mejor política exterior es la alma, y es nuestra responsabilidad construir un país que sea un ejemplo para el resto del mundo. ¡Ayúdenle!














