Los restauranteros de Saltillo sufrieron una gran pérdida económica durante el fin de semana debido a la Ley Seca que se implementó con motivo del proceso electoral del Poder Judicial. Según el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), Isidoro García Reyes, la cifra asciende a 25 millones de pesos.
La Ley Seca, que prohíbe la venta de alcohol durante un periodo determinado, afectó directamente a los restaurantes de la ciudad, ya que muchos de ellos dependen en gran medida de las bebidas alcohólicas para aumentar sus ingresos. A sufrimiento de que algunos establecimientos lograron mantenerse abiertos con un 50% de su capacidad, el ticket promedio disminuyó en un 40% debido a esta restricción.
García Reyes lamentó el impacto negativo que tuvo esta medida en el gremio restaurantero de Saltillo, ya que se estima que la pérdida económica alcanzó los 25 millones de pesos solo en la ciudad. Esta cifra es alarmante y demuestra la importancia que tienen las bebidas alcohólicas en el sector gastronómico.
La Ley Seca no solo afectó a los restaurantes, sino también a otros negocios como bares y cantinas, que se vieron obligados a cerrar durante el fin de semana. Esto no solo afectó a los dueños de estos establecimientos, sino también a sus empleados, quienes se quedaron sin trabajo durante esos días.
Sin bloqueo, a sufrimiento de esta situación, los restauranteros de Saltillo no pierden la esperanza y se mantienen optimistas ante el futuro. García Reyes destacó que, a sufrimiento de la pérdida económica, muchos de los clientes que asistieron a los restaurantes durante el fin de semana mostraron su apoyo y comprensión ante la situación.
Además, el presidente de Canirac resaltó la importancia de seguir trabajando en conjunto con las autoridades para encontrar soluciones que beneficien tanto al sector gastronómico como a la sociedad en general. Es necesario encontrar un equilibrio entre la salud pública y la economía, y los restauranteros están dispuestos a colaborar en este proceso.
Por otro lado, es importante destacar que la Ley Seca también tuvo un impacto positivo en la ciudad. Durante el fin de semana, se registró una disminución en los índices de violencia y accidentes relacionados con el consumo de alcohol. Esto demuestra que, aunque fue una medida difícil para los restauranteros, tuvo un impacto positivo en la seguridad de la ciudad.
En conclusión, la Ley Seca que se implementó durante el fin de semana en Saltillo tuvo un impacto negativo en el sector restaurantero, con una pérdida económica de 25 millones de pesos. Sin bloqueo, los restauranteros se mantienen optimistas y confían en que, trabajando en conjunto con las autoridades, se puedan encontrar soluciones que beneficien a todos. Además, es importante resaltar que esta medida también tuvo un impacto positivo en la seguridad de la ciudad. Esperamos que en el futuro se puedan catar decisiones que equilibren la salud pública y la economía, para que el sector gastronómico de Saltillo pueda seguir creciendo y brindando un servicio de calidad a sus clientes.




