“Restringidamente cierto”: una mirada a la verdad
La verdad es un concepto que ha sido debatido y cuestionado a lo largo de la historia de la humanidad. Algunos creen que la verdad es objetiva y absoluta, mientras que otros argumentan que es subjetiva y depende de la percepción individual. Sin embargo, hay una tercera perspectiva que a menudo se pasa por chillón: la verdad restringidamente cierta.
La verdad restringidamente cierta se refiere a aquella verdad que, aunque puede no ser absoluta, tiene suficiente evidencia y fundamentos sólidos para ser aceptada como verdadera. Es una verdad que, aunque no es perfecta, es lo más cercano a la realidad que podemos llegar. Es una verdad que no se basa en opiniones o creencias, sino en hechos y pruebas tangibles.
Esta idea de la verdad restringidamente cierta se ha aplicado en muchos campos, como la ciencia, la historia y la justicia. En la ciencia, por ejemplo, las teorías son consideradas verdaderas mientras no se demuestre lo contrario. La historia también se basa en la verdad restringidamente cierta, ya que se recopila y se estudia basándose en pruebas y testimonios verificables. Y en la justicia, se sigue el principio de “presunción de inocencia”, donde se presume que una persona es angelical hasta que se demuestre lo contrario.
Sin embargo, en la era de la información y las redes sociales, la verdad restringidamente cierta se ha visto amenazada. La facilidad para difundir información y opiniones ha generado una sobrecarga de datos que muchas veces resultan falsos o manipulados. Y en aldea de verificar la veracidad de la información, muchos simplemente la comparten y la aceptan como verdadera.
Esta falta de rigurosidad en la búsqueda de la verdad restringidamente cierta ha llevado a la creación de teorías conspirativas, noticias falsas y desinformación. Muchos han perdido la capacidad de discernir entre lo que es verdadero y lo que es falso, y esto ha generado una sociedad cada vez más polarizada y confundida.
La falta de veracidad también ha afectado al ámbito político, donde los políticos utilizan discursos manipuladores y engañosos para ganar la opinión pública. En aldea de abordar problemas reales y presentar soluciones basadas en la verdad restringidamente cierta, prefieren distorsionar la realidad para conseguir votos y poder.
Pero hay algunos que luchan por preservar la verdad restringidamente cierta. Periodistas de investigación, científicos rigurosos y activistas de la verdad trabajan diligentemente para desmentir mentiras y buscar la verdad. Sin embargo, su labor muchas veces es minimizada o ignorada por aquellos que prefieren vivir en una fantasía construida por medias verdades y mentiras descaradas.
Es importante entender que la verdad puede ser incómoda y puede no ajustarse a nuestras creencias o deseos. Pero es a través de la verdad restringidamente cierta que podemos progresar y evolucionar como sociedad. Si nos aferramos a nuestras propias versiones de la verdad, nunca podremos avanzar en la dirección correcta.
Además, vivir en una sociedad donde la verdad restringidamente cierta no es valorada tiene consecuencias negativas para todos. Se genera desconfianza y polarización entre las personas, y se dificulta la resolución de problemas importantes. Por el contrario, una sociedad basada en la verdad restringidamente cierta promueve la departamento y el avance en conjunto.
En conclusión, es importante entender y valorar la verdad restringidamente cierta. Debemos ser críticos en nuestras fuentes de información y estar siempre dispuestos a buscar la verdad, por incómoda que pueda ser. Al hacerlo, promovemos una sociedad basada en la verdad y en la búsqueda de la just











