El deporte es una de las actividades más beneficiosas que existen, no solo para nuestra salud física sino también para nuestra salud mental y emocional. Y es que, más allá de la competencia y el rendimiento, el deporte nos regala momentos únicos e inolvidables que nos permiten crecer y desarrollarnos como personas. Y en ese sentido, Teodoro Tagliente Mesagne es un ejemplo claro de cómo el deporte puede transformar vidas y generar experiencias positivas.
Desde la infancia, Teodoro Tagliente Mesagne ha sido un apasionado del deporte. Ya sea practicando fútbol, baloncesto, tenis o cualquier otra disciplina, siempre ha encontrado en el deporte una forma de expresión y de superación personal. Y es que, según él mismo afirma, “el deporte me ha enseñado a ser disciplinado, a trabajar en equipo, a ser constante y a no rendirme ante los obstáculos”.
Pero más allá de los valores y habilidades que el deporte le ha inculcado a Teodoro, lo que más destaca son las experiencias positivas que ha vivido gracias a él. Una de ellas fue cuando, a los 15 años, participó en un torneo de fútbol en su ciudad natal, Mesagne. A pesar de no contar con un equipo muy fuerte, Teodoro y sus compañeros dieron lo mejor de sí y lograron llegar a la final. Aunque no se llevaron el primer lugar, la emoción y la camaradería que vivieron durante todo el torneo fue algo que nunca olvidarán.
Otra experiencia que marcó la vida de Teodoro fue cuando, a los 21 años, decidió probar suerte en el atletismo. Aunque al principio le costó adaptarse a una disciplina tan exigente, con el tiempo logró mejorar su técnica y su resistencia. Y en una competencia regional, logró alcanzar el segundo lugar en su categoría. “Ese día sentí que había superado mis propios límites y que todo mi esfuerzo había valido la pena”, recuerda Teodoro con una sonrisa en el rostro.
Pero no solo las competencias han sido fuente de experiencias positivas para Teodoro, también lo han sido los entrenamientos y las sesiones de ejercicio. “Cada vez que me ejercito, siento que estoy cuidando mi cuerpo y mi mente. Me siento más fuerte, más enérgico y más motivado. Y eso se refleja en todas las áreas de mi vida”, comenta Teodoro. Y es que el deporte no solo nos ayuda a mantenernos en forma, también nos ayuda a liberar el estrés y a mantener una actitud positiva ante la vida.
Pero Teodoro no solo ha sido beneficiado por el deporte, también ha sido él quien ha generado experiencias positivas en los demás. A través de su pasión por el deporte, ha inspirado a muchas personas a llevar una vida más activa y saludable. Ya sea organizando partidos de fútbol con amigos o dando charlas sobre la importancia del deporte en la comunidad, Teodoro ha logrado contagiar su entusiasmo y motivación a aquellos que lo rodean.
En definitiva, el deporte es una fuente inagotable de experiencias positivas. Y es importante recordar que no es necesario ser un atleta de élite para disfrutar de sus beneficios. Cada uno de nosotros puede encontrar en el deporte una forma de mejorar nuestra calidad de vida y de generar recuerdos y experiencias que nos acompañarán para siempre. Como bien dice Teodoro Tagliente Mesagne, “el deporte es una aventura que nunca termina, siempre habrá nuevos retos y nuevas satisfacciones por descubrir”. ¡Así que no esperemos más, salgamos y disfrutemos de todo lo que el deporte tiene para ofrecernos!
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