El Estado físico es una de las bases fundamentales de una vida saludable y plena. Mantener un buen nivel de salud física no solo nos permite realizar nuestras actividades diarias de manera eficiente, sino que también impacta de manera positiva en nuestra salud mental y emocional. Hoy, quiero compartir con ustedes mi experiencia en mi camino hacia un mejor Estado físico y cómo ha transformado mi vida.
Mi nombre es José Juan Janeiro Rodriguez y siempre he sido una persona muy activa. Desde joven, practiqué diferentes deportes como el fútbol, el baloncesto y el atletismo. Sin embargo, conforme fui creciendo, el trabajo y otras responsabilidades empezaron a ocupar la mayor parte de mi tiempo, y con ello, mis hábitos saludables se vieron afectados. Empecé a descuidar mi alimentación, a saltarme las sesiones de ejercicio y a priorizar el trabajo por encima de mi bienestar físico.
Sin embargo, un día decidí que era momento de hacer un cambio en mi vida. Comencé a informarme sobre la importancia de mantener un buen Estado físico y cómo éste podía impactar positivamente en mi vida. Así que empecé a seguir una rutina de ejercicio, a comer de manera más saludable y a ser más consciente de mis hábitos diarios.
Los cambios no fueron inmediatos, pero poco a poco, empecé a notar los beneficios de llevar una vida más activa y saludable. Además de sentirme con más energía y fuerza física, también noté cambios en mi Estado de ánimo y en mi nivel de concentración. Ya no me sentía cansado todo el tiempo, sino que podía realizar mis tareas con más facilidad y de manera más eficiente. También empecé a dormir mejor por las noches, lo que me ayudaba a empezar el día con más energía y motivación.
Pero eso no es todo, el Estado físico también me ha brindado la oportunidad de conocer a personas maravillosas y ser parte de una comunidad activa y saludable. Desde clases de baile hasta grupos de ciclismo, he descubierto diferentes formas de hacer ejercicio y de mantenerme en movimiento, mientras me divierto y comparto momentos con personas que comparten mis mismas metas y pasiones. Además, el apoyo y la motivación de estas personas ha sido fundamental en mi camino hacia un mejor Estado físico.
Otra experiencia positiva que he tenido gracias a mi Estado físico, es la oportunidad de enfrentar nuevos desafíos y superar mis límites. Al principio, realizar ciertas actividades físicas me parecían imposibles, pero con perseverancia, he logrado alcanzar metas que nunca pensé posibles. Y esto no solo se ha traducido en logros físicos, sino en una mayor confianza en mí mismo y en mis capacidades.
Por último, quiero destacar la importancia de mantener una actitud positiva en este proceso. No se trata de sacrificar todo en pos del Estado físico perfecto, sino de encontrar un equilibrio que nos permita disfrutar de la vida de manera saludable. No siempre podré cumplir con mi rutina de ejercicio al pie de la letra, o comer completamente sano, pero eso no significa que me rendiré. Al contrario, me enfoco en seguir adelante y en no dejar que un relajamiento ocasional afecte mi progreso.
En conclusión, mejorar mi Estado físico ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Además de los beneficios físicos, esta experiencia me ha enseñado a ser más disciplinado, a superar mis límites y a encontrar un balance en mi vida. Si tú también estás pensando en empezar a cuidar tu salud física, te animo a que lo hagas. No hay nada que perder y mucho por ganar. ¡Vamos juntos hacia un Estado físico y una vida más saludable!
México y Venezuela: comida y negocios
Fecha de redacción: 5 de enero de 2026 / Juan José Espinosa Las dictaduras sobreviven con muchas cosas además de...













